Bowser: El rey Koopa. Cualquiera que haya jugado un videojuego de Mario (o de Nintendo, o vivido en los 90's o fuera de una cueva) seguramente conoce al principal villano de la serie (el cual NO es un sujeto rubio con peinado de piquitos, como aparece en la infame película). Pero ¿quién es en realidad este icónico personaje con síndrome de Estocolmo invertido?
Como todos saben, Bowser pasa los días en su castillo, planeando nuevas maneras de secuestrar a la princesa Peach para quien sabe que obscuros propósitos. Desde luego no hablaremos aquí de como Bowser Jr. clama que ella es su madre, ni de el misterioso origen de los koopalings. Pero ¿en qué otros intereses se ocupa su real majestad cuando no está invitado a fiestas y eventos deportivos con su némesis?
Empecemos desde el principio. Bowser fue criado y educado por un Magikoopa de nombre Kamek, hechiceros del reino Koopa experimentados en transmutar objetos inanimados como bloques en otras cosas como enemigos o monedas, como lo hacían en SMW.
Los Magikoopas son tan ingeniosos que incluso diseñaron los botones del control de PlayStation.
#TrueStory
#TrueStory
Como siguiente punto, vemos en la historia del manual de Super Mario Bros para la consola NES (primer juego de la franquicia) que cuando Bowser ataca el reino de los hongos, entrenado en las artes ocultas, transforma a sus residentes en cosas como piedras y plantas. Desde un principio se establece que es un hechicero poderoso al devastar el reino y a sus habitantes por propia mano.
Incluso vuelve piedra el grito de sorpresa de los miseros toads. Si eso no es poder, no se lo que sea.
Si el ser soberano de su propio reino y versado en magia no fuese suficiente, Bowser mismo es también quien diseña sus castillos, fortalezas y barcos de batalla, además de inventos coquetos y prácticos como el Koopa Clown Car.
Con amplios interiores para toda la familia, Mecha-Koopas y bolas de acero.
El rey Koopa es definitivamente un personaje de mucho cuidado. Tal vez, a pesar de todo su conocimiento y sagacidad para armar planes complicados en los que secuestra princesas, crea grandes armadas y conquista planetas e incluso galaxias, es su irritabilidad y su tendencia a la ira lo que provoquen que Mario siempre lo derrote, casi siempre dejándolo caer en un foso profundo o lleno de lava de los cuales nadie podría sobrevivir. Pero... ¿qué pasa con Bowser en estos casos?
Si bien, Bowser ha demostrado tener mucha resistencia física a golpes, heridas e injurias variadas, la lava hirviente tampoco parece tener un efecto permanente en su persona. Se le ha visto salir de los fosos de roca derretida convertido en un esqueleto ambulante con dos orbes de brillo demoniaco dentro de las cuencas de sus ojos, como si el mismo fuego del infierno asomara por las órbitas vacías.
Retomando una vez más el hecho de que Bowser es un hechicero poderoso, y aparentemente invulnerable, podemos concluir entonces que es en realidad una criatura mucho más terrorífica de lo que originalmente se piensa. Dentro de las historias fantásticas, existe solo una criatura terrenal capaz de sobrevivir tal inclemencia con esas características. El mago que, en su eterna búsqueda de poder, ha decidido renunciar a su alma para poder sobrepasar las limitaciones del cuerpo físico, y así, al mismo tiempo ser capaz de manejar magia y poder más allá de las capacidades de cualquier ser vivo al mismo tiempo que se obtiene la existencia sempiterna como uno de los no muertos...
Bowser es un Lich.
Dentro de la literatura de calabozos y dragones (D&D) el ser conocido como "Lich" es aquel brujo que ha decidido, a través de rituales necrománticos, quitarse la vida y sellar su alma en una especie de talisman llamado "Philacterio". El cuerpo del hechicero muere y su apariencia decae a medida que pasa el tiempo y que los tejidos se descomponen tanto por la entropía como por el exceso de energía mágica que maneja el propio taumaturgo. Así, el hechicero puede continuar su existencia y aumentar su poder hasta donde quiera o se le permita (véase: Vecna).
Bowser entonces, es un muerto viviente que posee la capacidad de existir eternamente. Sin impotar cuantas veces Mario lo venza, sin importar cuanto tiempo sobreviva la línea real de los hongos, siempre existirá un Bowser que puede (y lo ha demostrado) extender su reino hasta las estrellas.
Seriel Valuart.






